jueves, 12 de noviembre de 2015

Haz lo que sea para que no parezca amor

Hay algo tan neurótico en nuestra manera actual de relacionarnos.
Tan irrespetuoso con la vida. Tan impaciente.
Y queremos más: más picante, más gorda, más grandes, más altos, más guapas, más fuertes, más delgadas.
Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos.
Porque no queremos que nadie nos conozca.
Porque es más sencillo empezar de nuevo cada poco vendiendo nuestra mejor cara.
Porque es mucho más sencillo follar que limpiar lo follado.
Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude.
A que cuando el otro arañe un poco vea que no hay nada.
Nada serio.
Y aquí seguimos rascando, cambiando cromos repetidos, poniéndonos ropa interior cara para que otros se limpien los pies al entrar.
Haciendo del Amor una servidumbre de paso.
¿No sientes a veces que tú vales más que todo eso que haces?
Que tú eres un jodido milagro.
Con tus ojos que todavía pueden ver.
Con tu pies moviéndose para llevarte al lugar que quieras.
Con tu boca capaz de dar las gracias.
Con tu piel ocupando una plaza en el mundo.
¿No sientes a veces que tú te mereces más que lo poco que te dan?
Dos besos mal pegados.
Tres minutos entre las piernas.
Cinco embestidas.
Y un WhatsApp: No me agobies.
Lo más triste es que esta sociedad ha conseguido invertir los papeles.
Ahora si dices que sientes algo, estás loco.
Es muy pronto. Muy arriesgado. Poco inteligente.
Dime tú, cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces.
¿Cómo se finge la vida?
Cómo se hace para que nunca parezca Amor.
Y que simplemente parezca un accidente.
 *Roy Galán*

domingo, 27 de septiembre de 2015

MI PRIORIDAD

¿Quién soy yo para atarte a mí?
Lo supe desde el día en que no recibí ese mensaje de “Buenos días” que solías enviar. En mi cabeza era imposible creer lo que en realidad estaba pasando, pues no quería aceptar que se alejaba. Me aferré a la idea de que me quería tanto como yo. Me hice ilusiones, no sé con qué, pero las hice. Y con el paso de los días me fui dando cuenta de lo engañada que estaba al creer que esto era más de lo que realmente fue.
Llegué a la conclusión de que para él solo era una opción. Cuando, para mí, él era mi prioridad. Por más que me negué a esa idea se hacía más evidente con los días y al final me negué a darle mis días, mi tiempo, y mi vida. No sé por qué estaba tan enamorada de él. Creo que porque despertó cosas que yo pensaba que ya no existían. Me dio las ganas de levantarme y de poder decirme a mí misma: “aquí estoy, ya es tiempo de querer”.
Lamentablemente solo fue una expectativa. No lo juzgo, yo tampoco soy lo que él quería, como también él no fue lo que yo esperaba. El amor no viene con manual de instrucciones, menos con advertencias, eso es algo que uno ya debería saber. Existe la posibilidad de un fracaso, de decepciones, como también la posibilidad de ser feliz, de reír, de pensar en él las 24 horas del día, porque si voy a querer, voy a querer bien y no a medias. Así soy yo, creo que por eso me afectó tanto.
No miento, me dolió mucho tener que despedirme de él sin darle muchas explicaciones ¿Cómo se suponía que tenía que decirle que quiero ser su prioridad? Es como obligarlo a que se interese más en mí, a que me dedique más tiempo, a que me quiera como yo a él, y yo no soy tan poca cosa para mendigar amor.
Él sabía lo que yo sentía por él y sin embargo no lo supo valorar ¿Y quién soy yo para atarlo a un amor inaudito? Realmente pensé que teníamos algo y que existía la idea de tener un futuro juntos. Pero no. Mejor ya no. Porque me valoro y ya dejé de ser su opción, porque sé que tarde o temprano llegará el día en que yo sea la prioridad de alguien más.
Pero primero debo ser mi prioridad.
Artículo por Gabriela Bolaños

miércoles, 17 de junio de 2015

BENDITO ÁNGEL HUMANO

Cuando ya no te inquiete lo que pase contigo…
Cuando te quede claro que esta vida es un juego…
Cuando a aquel que te agravia no lo veas enemigo…
Cuando ya no le busques distracciones al ego…
Cuando por igual trates al triunfo y la derrota…
Y entiendas que las cosas no son lo que aparentan…
Cuando igualmente aprecies la flor que no se nota…
Y los bellos jardines que a veces se presentan…
Cuando mires al mundo lleno de compasión por aquellos hermanos que han elegido el drama…
Pero a la vez comprendas, que al abrirse el telón, son solamente actores de una infinita trama…
Cuando ya no te tomes ninguna cosa en serio…
Cuando no te interese ni ser juez … ni ser parte…
Cuando poses tus ojos de lleno en el misterio, y sientas que no hay nada que pueda lastimarte… Y ya no te preocupe abandonar tu traje con ese desapego del que a nada se aferra… celebrare tu vida, compañero de viaje… , bendito Ángel Humano caminando la Tierra…
JORGE OYHANARTE.


lunes, 15 de junio de 2015

¿QUÉ EDAD TIENES?

Y tú, ¿qué edad tienes?
De las preguntas más absurdas que nos pueden hacer en la vida es qué edad tenemos.Porque no nos da ninguna pista de a quién tenemos delante. Yo la verdad es que no lo sé. Ni me importa. Porque lo importante no es cuantos años tenemos, sino en cuantos de ellos hemos vivido.
Yo prefiero decir que tengo 42 miradas en el metro que me han hecho sonreír.
Tengo 2 “te quiero” suicidas que dije sabiendo que quien tenía delante no me quería a mi. También tengo 14 abrazos inolvidables, 3 de ellos irrepetibles porque quien me los dio ya no está. Tengo unos 35 “lo siento” de los cuales 8 jamás me perdonaron. Tengo 6 noches de hospital al lado de alguien que me importaba y 7 madrugadas pensando en una persona a quien no le importaba yo.
Tengo unos 5.200 besos, pero solo me acuerdo de 6. Tengo 4 veranos que fueron infinitos y 3 inviernos demasiado fríos. Y solos. Y tristes.
Tengo 25 noches sin dormir y algunas lágrimas gastadas en cosas que no importaban. También tengo 4 lágrimas muy amargas invertidas en algo que merecía llorar durante años.
Tengo 150 carcajadas de esas que hacen que te falte el aire y 10 sonrisas por compromiso. Tengo 9 deseos de infancia que se dan de hostias con las promesas que nunca cumplí. Tengo 3 consejos recibidos que entendí mucho tiempo después. Tengo unas 12 camas donde me acosté sin querer estar y 4 donde hubiera matado por despertar.
Tengo 5 errores que volvería a cometer y 2 de los que me arrepiento mucho, aunque solo un poco. Tengo miles de cenas, pero pocas como aquellas 3. Y tengo 43 escalofríos que me han recorrido el cuerpo entero. 120 conciertos, 350 películas… y no soy capaz de contar las canciones. Tengo 31 tardes comiendo pipas en un parque viendo la vida pasar con mis amigos. Y 500 tardes más recordándolas unos años después. Tengo 5 adioses. En dos de ellos nunca quise despedirme en realidad.
Tengo tantas cosas por decir que nunca diré y tantas que me tendría que haber callado…
Para quién quiera saberlo, esa es mi edad.
Y no tengo ni puta idea de en cuántos años cabe eso.


miércoles, 3 de junio de 2015

Todos tenemos super poderes.

La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas (Sigmund Freud).


domingo, 24 de mayo de 2015

Quiero esto, no quiero amor.

No pido encontrar el amor, yo pido tener a alguien quien se preocupe por mí, alguien que se anime a gastar sus 15 minutos de descanso en escribirme:
- ¡Cariño, te he echado de menos!.
Son pequeños detalles solamente, un whatsapp 10 minutos antes de salir de trabajar que ponga:
- ¡Estoy aquí abajo, hoy quiero verte!
Alguien a quien abrazar porque si. Notar como intenta ganarme con buenas caras, con amabilidades.
Trasnochar, abrir un ojo y poder ver a alguien en frente de mi el fin de semana, y que él piense: "Que afortunado soy de tenerte" en vez de pensar: "Otra mujer mas"...
Yo quiero encontrar alguien que entienda mi historia, que haya caminado por un camino similar al mío con los zapatos igual de rotos que yo, que sepa lo que es el dolor, que sepa lo que es sufrir por alguien, que sepa lo que es pasarlo mal por alguien que no te haya valorado, que no te hayan sabido querer, que luchara por algo que estuviera perdido,que esperara por algo que jamás llegó, que diera oportunidades a quien no las mereciera, que haya llorado por amor, que haya soportado una infidelidad delante de su cara.
No quiero amor, tampoco quiero personas que crean en el amor.
Quiero sentir un corazón roto que vuelve a latir, ver brillar a unos ojos secos de tanto llorar, besar con cariño unos labios que hayan sido mordidos por el mismo de la rabia, darle calor a una mano que haya golpeado alguna mesa porque se haya olvidado de su aniversario, hacer reír a la garganta que en su momento se quedó sin voz de chillarle al que flirteara con otra, ilusionar a alguien haya dejado de soñar.
Lograr hacer sonreír con el cariño que le das a alguien que ha sufrido por el amor, es quizás una de las cosas más increíbles que puede hacer una persona por otra.
Quiero esto, no quiero amor.
El amor duele, la empatía sana.



sábado, 9 de mayo de 2015

LA MENTE DE UN HOMBRE

La mente de un hombre:
Te gusta pero no estas seguro de querer estar con ella, pero te gusta lo suficiente para tener sexo con ella, pero no estas seguro de querer ser mas que amigos, pero quieres que te trate como si fueras su novio, pero te gusta estar soltero, pero no quieres que ninguno mas se le acerque, pero tu puedes coquetearle a otras, te pones celoso si otros le hablan pero no quieres hablar con ella todo el tiempo, pero quieres que ella te preste atención solo a ti pero sientes que es agobiante cuando te manda muchos mensajes, pero no te gusta cuando esta hablando con otros, pero no quieres una relación con ella ni quieres compromisos pero quieres que ella te sea fiel y no este con ninguno mas...