domingo, 18 de febrero de 2018
Hacia la reconstrucción.
Cuando te sientas mal, no busques inmediatamente buscar sentirte bien;
pues en la vida es necesario experimentar ambas emociones. Pero todo
lleva su tiempo, a los muertos se les llora un tiempo y después, se deja
ir. Lo mismo sucede en la vida, si tienes que llorar, hazlo, si tienes
que caer, hazlo, incluso, si tienes que romperte en mil pedazos, hazlo.
Pero una vez que lo hagas, comienza tu camino hacia la reconstrucción.
Después de todo, de los momentos más difíciles de nuestra vida, han logrado sacar la mejor versión de nosotros.
¿Cuándo fue la última vez que resurgiste cuando creías que no podrías hacerlo?...
miércoles, 11 de octubre de 2017
Mereces recibir
Si tengo que pedir que me llames, mejor no lo hagas, si tengo
que pedir que me busques mejor piérdete, si tengo que pedir que estés
conmigo quédate donde te encuentres, si tengo que pedirte ser una
prioridad, quédate con tus opciones.
Yo soy un placer, mi compañía enriquece, soy divertida, lista, y tengo el don de convertir un mal día en un día feliz. Son suficientes razones para no tener que pedir, soy una persona que también merece recibir.
Yo soy un placer, mi compañía enriquece, soy divertida, lista, y tengo el don de convertir un mal día en un día feliz. Son suficientes razones para no tener que pedir, soy una persona que también merece recibir.
viernes, 31 de marzo de 2017
Buscando la mujer perfecta.
Durante mi juventud busqué a la mujer perfecta. Cuando llegué a Damasco conocí a una mujer linda, pero ella no era inteligente.
Continué viajando y en Isfahan conocí a una mujer muy inteligente pero no era bonita.
Entonces peregriné a El Cairo, donde conocí y cené con una muchacha bonita, espiritual e inteligente.
– ¿Y cómo que no te casaste con ella?
– ¡Ah mi querido amigo! ¡Ella también buscaba al hombre perfecto!
("lo mejor es enemigo de lo bueno” “el cuerpo perfecto, la pareja perfecta, el trabajo perfecto: la neurosis perfecta”… Tener las cosas claras y no conformarse con migajas es una cosa, buscar la perfección es otra....)
Continué viajando y en Isfahan conocí a una mujer muy inteligente pero no era bonita.
Entonces peregriné a El Cairo, donde conocí y cené con una muchacha bonita, espiritual e inteligente.
– ¿Y cómo que no te casaste con ella?
– ¡Ah mi querido amigo! ¡Ella también buscaba al hombre perfecto!
("lo mejor es enemigo de lo bueno” “el cuerpo perfecto, la pareja perfecta, el trabajo perfecto: la neurosis perfecta”… Tener las cosas claras y no conformarse con migajas es una cosa, buscar la perfección es otra....)
miércoles, 8 de marzo de 2017
jueves, 23 de febrero de 2017
miércoles, 26 de octubre de 2016
Una vez quise ser hombre
Una vez quise ser hombre
para casarme con mi hermana
que ya lleva tres divorcios.
Para amar a mis amigas
que en cada relación mueren un poco.
para casarme con mi hermana
que ya lleva tres divorcios.
Para amar a mis amigas
que en cada relación mueren un poco.
Para escribirle a Rosi
esas cartas que no llegan nunca.
Llamar por teléfono a Pilar
que espera tantas tardes.
Llenar de caricias prolongadas
el espacio de Beatriz,
que vive sola
y le tiene miedo a los temblores.
esas cartas que no llegan nunca.
Llamar por teléfono a Pilar
que espera tantas tardes.
Llenar de caricias prolongadas
el espacio de Beatriz,
que vive sola
y le tiene miedo a los temblores.
Quise ser hombre,
para amarlas a todas y no sentir más
el frío de sus lágrimas en mi playera,
ni mirarlas apagarse.
para amarlas a todas y no sentir más
el frío de sus lágrimas en mi playera,
ni mirarlas apagarse.
Pero soy mujer y, aunque puedo
escribirles cartas,
llamarlas por teléfono,
bailar descalzas,
secar su llanto,
tocar su alma…
escribirles cartas,
llamarlas por teléfono,
bailar descalzas,
secar su llanto,
tocar su alma…
No es suficiente.
No les alcanza.
No les alcanza.
Porque, desde niñas, aprendieron
que los hombres son un premio al que hay que amar,
sin importar si ellos las aman.
que los hombres son un premio al que hay que amar,
sin importar si ellos las aman.
Rosa María Roffiel
jueves, 12 de noviembre de 2015
Haz lo que sea para que no parezca amor
Hay algo tan neurótico en nuestra manera actual de relacionarnos.
Tan irrespetuoso con la vida. Tan impaciente.
Y queremos más: más picante, más gorda, más grandes, más altos, más guapas, más fuertes, más delgadas.
Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos.
Porque no queremos que nadie nos conozca.
Porque es más sencillo empezar de nuevo cada poco vendiendo nuestra mejor cara.
Porque es mucho más sencillo follar que limpiar lo follado.
Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude.
A que cuando el otro arañe un poco vea que no hay nada.
Nada serio.
Y aquí seguimos rascando, cambiando cromos repetidos, poniéndonos ropa interior cara para que otros se limpien los pies al entrar.
Haciendo del Amor una servidumbre de paso.
¿No sientes a veces que tú vales más que todo eso que haces?
Que tú eres un jodido milagro.
Con tus ojos que todavía pueden ver.
Con tu pies moviéndose para llevarte al lugar que quieras.
Con tu boca capaz de dar las gracias.
Con tu piel ocupando una plaza en el mundo.
¿No sientes a veces que tú te mereces más que lo poco que te dan?
Dos besos mal pegados.
Tres minutos entre las piernas.
Cinco embestidas.
Y un WhatsApp: No me agobies.
Lo más triste es que esta sociedad ha conseguido invertir los papeles.
Ahora si dices que sientes algo, estás loco.
Es muy pronto. Muy arriesgado. Poco inteligente.
Dime tú, cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces.
¿Cómo se finge la vida?
Cómo se hace para que nunca parezca Amor.
Y que simplemente parezca un accidente.
*Roy Galán*
Tan irrespetuoso con la vida. Tan impaciente.
Y queremos más: más picante, más gorda, más grandes, más altos, más guapas, más fuertes, más delgadas.
Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos.
Porque no queremos que nadie nos conozca.
Porque es más sencillo empezar de nuevo cada poco vendiendo nuestra mejor cara.
Porque es mucho más sencillo follar que limpiar lo follado.
Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude.
A que cuando el otro arañe un poco vea que no hay nada.
Nada serio.
Y aquí seguimos rascando, cambiando cromos repetidos, poniéndonos ropa interior cara para que otros se limpien los pies al entrar.
Haciendo del Amor una servidumbre de paso.
¿No sientes a veces que tú vales más que todo eso que haces?
Que tú eres un jodido milagro.
Con tus ojos que todavía pueden ver.
Con tu pies moviéndose para llevarte al lugar que quieras.
Con tu boca capaz de dar las gracias.
Con tu piel ocupando una plaza en el mundo.
¿No sientes a veces que tú te mereces más que lo poco que te dan?
Dos besos mal pegados.
Tres minutos entre las piernas.
Cinco embestidas.
Y un WhatsApp: No me agobies.
Lo más triste es que esta sociedad ha conseguido invertir los papeles.
Ahora si dices que sientes algo, estás loco.
Es muy pronto. Muy arriesgado. Poco inteligente.
Dime tú, cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces.
¿Cómo se finge la vida?
Cómo se hace para que nunca parezca Amor.
Y que simplemente parezca un accidente.
*Roy Galán*
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