miércoles, 17 de junio de 2015

BENDITO ÁNGEL HUMANO

Cuando ya no te inquiete lo que pase contigo…
Cuando te quede claro que esta vida es un juego…
Cuando a aquel que te agravia no lo veas enemigo…
Cuando ya no le busques distracciones al ego…
Cuando por igual trates al triunfo y la derrota…
Y entiendas que las cosas no son lo que aparentan…
Cuando igualmente aprecies la flor que no se nota…
Y los bellos jardines que a veces se presentan…
Cuando mires al mundo lleno de compasión por aquellos hermanos que han elegido el drama…
Pero a la vez comprendas, que al abrirse el telón, son solamente actores de una infinita trama…
Cuando ya no te tomes ninguna cosa en serio…
Cuando no te interese ni ser juez … ni ser parte…
Cuando poses tus ojos de lleno en el misterio, y sientas que no hay nada que pueda lastimarte… Y ya no te preocupe abandonar tu traje con ese desapego del que a nada se aferra… celebrare tu vida, compañero de viaje… , bendito Ángel Humano caminando la Tierra…
JORGE OYHANARTE.


lunes, 15 de junio de 2015

¿QUÉ EDAD TIENES?

Y tú, ¿qué edad tienes?
De las preguntas más absurdas que nos pueden hacer en la vida es qué edad tenemos.Porque no nos da ninguna pista de a quién tenemos delante. Yo la verdad es que no lo sé. Ni me importa. Porque lo importante no es cuantos años tenemos, sino en cuantos de ellos hemos vivido.
Yo prefiero decir que tengo 42 miradas en el metro que me han hecho sonreír.
Tengo 2 “te quiero” suicidas que dije sabiendo que quien tenía delante no me quería a mi. También tengo 14 abrazos inolvidables, 3 de ellos irrepetibles porque quien me los dio ya no está. Tengo unos 35 “lo siento” de los cuales 8 jamás me perdonaron. Tengo 6 noches de hospital al lado de alguien que me importaba y 7 madrugadas pensando en una persona a quien no le importaba yo.
Tengo unos 5.200 besos, pero solo me acuerdo de 6. Tengo 4 veranos que fueron infinitos y 3 inviernos demasiado fríos. Y solos. Y tristes.
Tengo 25 noches sin dormir y algunas lágrimas gastadas en cosas que no importaban. También tengo 4 lágrimas muy amargas invertidas en algo que merecía llorar durante años.
Tengo 150 carcajadas de esas que hacen que te falte el aire y 10 sonrisas por compromiso. Tengo 9 deseos de infancia que se dan de hostias con las promesas que nunca cumplí. Tengo 3 consejos recibidos que entendí mucho tiempo después. Tengo unas 12 camas donde me acosté sin querer estar y 4 donde hubiera matado por despertar.
Tengo 5 errores que volvería a cometer y 2 de los que me arrepiento mucho, aunque solo un poco. Tengo miles de cenas, pero pocas como aquellas 3. Y tengo 43 escalofríos que me han recorrido el cuerpo entero. 120 conciertos, 350 películas… y no soy capaz de contar las canciones. Tengo 31 tardes comiendo pipas en un parque viendo la vida pasar con mis amigos. Y 500 tardes más recordándolas unos años después. Tengo 5 adioses. En dos de ellos nunca quise despedirme en realidad.
Tengo tantas cosas por decir que nunca diré y tantas que me tendría que haber callado…
Para quién quiera saberlo, esa es mi edad.
Y no tengo ni puta idea de en cuántos años cabe eso.


miércoles, 3 de junio de 2015

Todos tenemos super poderes.

La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas (Sigmund Freud).


domingo, 24 de mayo de 2015

Quiero esto, no quiero amor.

No pido encontrar el amor, yo pido tener a alguien quien se preocupe por mí, alguien que se anime a gastar sus 15 minutos de descanso en escribirme:
- ¡Cariño, te he echado de menos!.
Son pequeños detalles solamente, un whatsapp 10 minutos antes de salir de trabajar que ponga:
- ¡Estoy aquí abajo, hoy quiero verte!
Alguien a quien abrazar porque si. Notar como intenta ganarme con buenas caras, con amabilidades.
Trasnochar, abrir un ojo y poder ver a alguien en frente de mi el fin de semana, y que él piense: "Que afortunado soy de tenerte" en vez de pensar: "Otra mujer mas"...
Yo quiero encontrar alguien que entienda mi historia, que haya caminado por un camino similar al mío con los zapatos igual de rotos que yo, que sepa lo que es el dolor, que sepa lo que es sufrir por alguien, que sepa lo que es pasarlo mal por alguien que no te haya valorado, que no te hayan sabido querer, que luchara por algo que estuviera perdido,que esperara por algo que jamás llegó, que diera oportunidades a quien no las mereciera, que haya llorado por amor, que haya soportado una infidelidad delante de su cara.
No quiero amor, tampoco quiero personas que crean en el amor.
Quiero sentir un corazón roto que vuelve a latir, ver brillar a unos ojos secos de tanto llorar, besar con cariño unos labios que hayan sido mordidos por el mismo de la rabia, darle calor a una mano que haya golpeado alguna mesa porque se haya olvidado de su aniversario, hacer reír a la garganta que en su momento se quedó sin voz de chillarle al que flirteara con otra, ilusionar a alguien haya dejado de soñar.
Lograr hacer sonreír con el cariño que le das a alguien que ha sufrido por el amor, es quizás una de las cosas más increíbles que puede hacer una persona por otra.
Quiero esto, no quiero amor.
El amor duele, la empatía sana.



sábado, 9 de mayo de 2015

LA MENTE DE UN HOMBRE

La mente de un hombre:
Te gusta pero no estas seguro de querer estar con ella, pero te gusta lo suficiente para tener sexo con ella, pero no estas seguro de querer ser mas que amigos, pero quieres que te trate como si fueras su novio, pero te gusta estar soltero, pero no quieres que ninguno mas se le acerque, pero tu puedes coquetearle a otras, te pones celoso si otros le hablan pero no quieres hablar con ella todo el tiempo, pero quieres que ella te preste atención solo a ti pero sientes que es agobiante cuando te manda muchos mensajes, pero no te gusta cuando esta hablando con otros, pero no quieres una relación con ella ni quieres compromisos pero quieres que ella te sea fiel y no este con ninguno mas...



jueves, 30 de abril de 2015

martes, 21 de abril de 2015

CERRANDO PUERTAS

Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir.
Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos… no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. ¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido sin más? Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo.
Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado.
RECUERDOS. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver. No podemos ser empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello. Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros.
Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar. Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor.
Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte. Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del "momento ideal".
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando puertas abiertas "por si acaso", nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
DEJARLO IR. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad.
Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante. Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.
Deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres…Esa es la vida…
PAULO COELHO